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En menos de 24 horas, el nuevo video de Gorillaz volvió a demostrar por qué siguen jugando en otra liga.

today11 marzo, 2026 1

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The Mountain, The Moon. The Cave and The Sad God no es simplemente un videoclip: es un cortometraje animado de ocho minutos que ya superó los 3 millones de vistas en YouTube, y que confirma que cuando Damon Albarn y Jamie Hewlett deciden arriesgar, lo hacen sin red.

Lo primero que golpea es la animación. Hecha a mano, con una textura orgánica que respira arte tradicional, el video arranca con una estética que recuerda a The Jungle Book: fondos exuberantes, trazos suaves, una sensación casi infantil pero cargada de misterio. Sin embargo, cuando creés que ya entendiste la propuesta visual, todo cambia. El estilo muta. Los colores se vuelven más densos, las líneas más ásperas, la narrativa más simbólica.

Es como si estuviéramos viendo varias escuelas de animación dialogando en una sola pieza. Hay momentos que parecen salidos de un estudio clásico de los años 60, y otros que rozan lo experimental, casi psicodélico. La producción tiene una calidad que fácilmente podría asociarse a una película de gran estudio. No exagero al decir que la factura visual compite con estándares tipo Disney, pero con la libertad artística que solo un proyecto como Gorillaz puede permitirse.

Musicalmente, la banda vuelve a ese terreno donde lo melancólico convive con lo épico. La canción respira, se toma su tiempo, y acompaña el viaje visual sin apurarlo. Ocho minutos que no se sienten largos; al contrario, uno quisiera que dure más. Hay algo cinematográfico en la estructura, como si estuviéramos ante un capítulo de una historia mayor.

Y aquí viene la pregunta inevitable: ¿por qué Gorillaz no había hecho algo así antes? Han tenido videos icónicos, mundos virtuales, conceptos brillantes. Pero esta pieza se siente distinta. Más artesanal. Más íntima. Más ambiciosa desde lo artístico que desde lo tecnológico. Es un regreso al dibujo puro, al trazo humano, a la animación que se siente viva.

En tiempos donde la inteligencia artificial, el CGI y la inmediatez dominan la industria, Gorillaz decide apostar por la paciencia, por el detalle, por el arte que se nota trabajado cuadro por cuadro. Y el público respondió: millones de vistas en cuestión de horas.

The Mountain, The Moon. The Cave and The Sad God es una prueba de que el formato videoclip todavía puede ser arte mayor.

Vale cada segundo de sus ocho minutos. Y si este es el camino visual que la banda quiere explorar, que no se detengan. Porque cuando Gorillaz se pone serio con la animación, el resultado es simplemente espectacular.

Escrito por La Rock FM 22