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Ghost redobla su regla anti-celulares en conciertos

today8 octubre, 2025 15

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La banda sueca Ghost, reconocida por su teatralidad, sus himnos oscuros y su puesta en escena entre lo litúrgico y lo metalero, ha vuelto a generar titulares en el mundo del rock. En su más reciente gira, el grupo liderado por Tobias Forge (Papa Emeritus IV en el escenario) decidió redoblar de manera tajante su política anti-celulares, llevando el concepto de vivir el concierto al máximo a un nivel todavía más estricto.

Una misa sin pantallas

Ghost ya había coqueteado en giras anteriores con la idea de limitar el uso de teléfonos durante sus presentaciones. Sin embargo, esta vez fueron más allá: queda totalmente prohibido grabar, filmar o incluso sacar el celular mientras la banda está en escena. Los asistentes deben guardar sus dispositivos en fundas de seguridad selladas al entrar, al estilo de lo que ya ocurre en shows de comediantes como Dave Chappelle o Jack White.

El objetivo es claro: preservar el misticismo de sus presentaciones. “Queremos que cada concierto sea una experiencia espiritual y única, no un desfile de pantallas encendidas”, declaró Forge en una entrevista previa a la gira.

Reacciones divididas

La medida, como era de esperarse, divide opiniones. Muchos fans celebran la decisión, argumentando que finalmente podrán disfrutar de un concierto sin la distracción de miles de pantallas iluminando la oscuridad de la arena. Otros, en cambio, se quejan de no poder inmortalizar el momento para redes sociales o coleccionar recuerdos digitales de la noche.

Lo cierto es que Ghost se posiciona como una de las pocas bandas de rock masivas que se atreve a enfrentarse al fenómeno de los celulares en vivo, algo que muchos músicos han criticado, pero pocos han implementado de manera radical.

El rock como rito

Al prohibir los teléfonos, Ghost convierte cada show en una especie de ceremonia cerrada, en la que lo que sucede allí solo pertenece a quienes estuvieron presentes. En una era donde casi todo se filtra y se viraliza, esta postura es tanto un acto de rebeldía como un guiño al pasado, cuando los conciertos eran experiencias efímeras que solo sobrevivían en la memoria de los fans.

Ghost no solo ofrece música; ofrece un ritual. Y en este ritual, el espectador debe entregarse por completo, sin distracciones. El mensaje es contundente: en una misa de Ghost, el único brillo permitido es el de las velas, las luces escénicas y la intensidad del rock.

Escrito por La Rock FM 22